Primero que nada, no se quien carajo es Fernandez Crespo ni a quién alcahueteó para que su nombre fuera el de la mejor calle del Uruguay, pero no voy a hablar de él ahora.Voy a hablar de esa maravilla de la planeación citadina, esa extensión de asfalto que por el simple hecho de existir nos hace a todos, incluso a los extranjeros que no saben de que mierda voy a hablar ahora, pero que no importa porque nunca saben de lo que hablo, asi que dejen de reclamar giles, mucho más felices. Hablo por supuesto de la calle Fenandez Crespo.
Primero que nada eso, Fernandez Crespo es una CALLE, sin pretenciones, bien humilde como los uruguayos, no se anda llamando avenida como Rivera, flor de avenida resultó ser esta que después de las nueve de la noche si querés transitar tenés que aprender poco menos que a levitar si no querés quedar estampado en la trompa de un 142.
Ferni (¿te puedo decir así de forma cariñosa?) en su infinita sabiduría geográfica une dos puntos importantísimos, como son 18 de julio, y el palacio legislativo, tiene dos puentes (¿escuchaste Sarmiento? DOS puentes), y es el único lugar del país donde esté nublado o haya un sol que raje las piedras uno puede comprarse una tortafrita y una remera esas del Che Guevara que está mirando al infinito.
Tampoco deja que la pasen por arriba así como así, no es naba tampoco, si querés ir caminando de noche tenés que estar en perfecta condición física, para poder correr de los 40 tipos que te van a querer robar. Esto no solo es una prueba para ver quien es digno de pisar su glorioso asfalto, sino que también te hace una persona más saludable, vela por vos como el padre que te agarra en el medio de la noche, te tapa los ojos y te deja en el medio del campo a ver si sabés volver.
Desde acá un saludo a la mejor calle del uruguay, no somos dignos de pisar tu mugriento suelo.



