
Trabajaba en lo que podía, Una semana trabajaba aspirando alfombras, otra supliendo a algún poste indicador de baches que estuviera de licencia, algunas veces como barril de cerveza para fiestas universitarias. Pero Arthur más que nada, quería se estrella de Hollywood.
Un fatídico 27 de marzo de 1968 Athur Estaba trabajando de detector de incendios en un laboratorio de metanfetamina, cuando algo salió mal y el laboratorio explotó, dejando a Arthur imposibilitado de comunicarse más que por varias tonalidades de beep's. Esto fue un golpe muy duro para los sueños actorales del pequeño Arthur.
Se volvió un adicto. Arrancó con algunos ctrl+alt+supr, pero a los tres meses ya estaba defragmentando el disco hasta tres o cuatro veces en un día. Lo Arrestaron y fue obligado por la corte a una clínica de rehabilitación de la que se fugó a los tres meses con un cocinero adicto a la crema pastelera.
Este cocinero vivía en LA y dejó a Arthur quedarse unos meses. El pequeño robot ya sabía como era el paño, y empezó a ofrecer sexo oral a cada productor, director o escritor había en la vuelta con tal de aparecer en una película, pero no tenía mucho éxito, no habían muchos productores con un fetiche de un robot con dificultades para hablar. Hasta que un día encontró a uno que si.
El resto es historia.